Prólogo

Jesús Posada. Presidente del Congreso de los Diputados

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Uno de los principios vertebradores del marco de convivencia que los españoles nos dimos con la Constitución de 1978, y que se recoge en el artículo 9.2 de la misma, en su Título preliminar, es la  obligación de los poderes públicos de promover las condiciones para que la igualdad del individuo sea real y efectiva. Para ello, la Constitución exige a los poderes públicos que se remuevan los obstáculos que impidan o dificulten su plena participación en la vida política del país.

Hacer realidad este principio exige adoptar las medidas necesarias para garantizar el pleno acceso de todos los ciudadanos a la comunicación lo que, en el caso de las personas con discapacidad auditiva, se traduce en el reconocimiento y apoyo a su vehículo natural de comunicación, la lengua de signos.

En desarrollo de ese principio constitucional, las Cortes Generales aprobaron el 2 de diciembre de 2003 una Ley que propugnaba la igualdad de oportunidades, la no discriminación y la accesibilidad universal de las personas con discapacidad. Una Ley cuya Disposición Final recoge el primer reconocimiento oficial, en un texto legislativo español, de la lengua de signos. Solo unos años más tarde, esta previsión se completó con la aprobación de la Ley 27/2007, de 23 de octubre, por la que se reconocen las lenguas de signos y se regulan los medios de apoyo a la comunicación oral de las personas con discapacidad auditiva; sin duda, un extraordinario avance hacia la plena normalización social de la lengua de signos.

La traducción de la Constitución española en lengua de signos, que ahora se presenta, constituye un nuevo paso adelante en este proceso de  normalización. Quiero pues, como Presidente del Congreso de los Diputados,  felicitar y agradecer a la Fundación CNSE esta valiosa e importante iniciativa.

Y me agrada especialmente hacerlo en el año en el que se conmemora el Bicentenario de la primera Constitución española, la aprobada por las Cortes de Cádiz en 1812. Porque la celebración de esta efeméride ha tenido como finalidad rendir tributo a aquellos constituyentes que cambiaron el rumbo de la Historia de España, que se adelantaron a los tiempos, así como una invitación a fortalecer nuestros inquebrantable adhesión a nuestra Constitución y a los principios y valores sobre los que se sustenta.

Sin duda, la iniciativa de la Fundación CNSE cumple ambos objetivos ya que permitirá que muchos personas puedan hacer suyo el marco de convivencia que todos los españoles compartimos al tener la posibilidad de acercarse a nuestra Carta Magna, quizás por primera vez, en su lengua natural.

Jesús Posada,
Presidente del Congreso de los Diputados

  • Elaborado por:
  • Fundación CNSE
  • Con la colaboración:
  •  Centro de Estudios Políticos y Constitucionales Fundación ONCEFederació de Persones Sordes de Catalunya