Comunicación en la familia Críticas constructivas

No me gusta que le diga a su hermano pequeño que las drogas son buenas. No se da cuenta de que para su hermano él es un ídolo y le imita en muchas cosas. Tiene que tener más cuidado con lo que le dice. Se lo tengo que decir porque esto no puede seguir así, a ver cómo lo hago para que no se enfade y no haya jaleo otra vez…

Muchas veces hay conductas de vuestro hijo o hija que no os gustan y creéis que tenéis que decírselo, pero ¿cómo lo hacéis? Estas situaciones son un poco “delicadas” porque él o ella puede ver vuestra crítica como un ataque, una crítica negativa… y el efecto puede ser peor.

Criticar de forma constructiva 

Crítica construvia¿Se puede “criticar de forma constructiva”? Normalmente estamos acostumbrados a ver las críticas como algo negativo y no nos gustan. En realidad, cuando criticamos algo es porque queremos cambiar algo que no nos gusta. En vuestro caso, hay conductas de vuestro hijo o hija que no os gustan, por ejemplo: habla mal a su hermano o hermana, dice en público que las drogas son buenas, pone mala cara cuando le decís algo, etc.

Se puede criticar la conducta de alguien de forma constructiva, es decir, decirle que algo no os gusta y que queréis que cambie la forma de comportarse, pero que no se sienta atacado, ni se enfade y que al final consigáis vuestro objetivo.

Antes de hacer crítica (o contestar a una crítica)

En estas situaciones de crítica es fácil que aparezca ansiedad, agresividad, resistencia, etc. ¿verdad? Es mejor que antes de hacer una crítica os preparéis un poco, así todo irá mejor.

Algunos consejos
  • Respirar hondo os permitirá controlar los nervios y empezar a tranquilizaros.
  • Hablarse a sí mismo. Recordad que los pensamientos influyen mucho sobre vuestro estado de ánimo. Podéis pensar frases de este tipo: “Tranquilo todo va salir bien”, “Calma, vas a hablar con tu hijo o hija, seguro que te entiende”, etc.
  • Recordar el objetivo de la crítica. La crítica que vais a hacer a vuestro hijo o hija no es para atacarle, o decirle que todo lo hace mal. El objetivo es que sepa que algo os parece mal y os gustaría que cambiara. Así la relación entre toda la familia será mejor.
  • Buscad un momento adecuado, en el que estéis tranquilos, sin prisas y en el que tengáis tiempo para expresaros. Evitad momentos en los que vuestro hijo o hija tenga que irse a hacer alguna actividad, o haya quedado con los amigos y amigas.
  • Elegid un buen lugar, tranquilo, sin distracciones (televisión y ordenador apagados, etc.)
En el apartado Controlar la ansiedad encontraréis más información sobre cómo controlar este tipo de emociones.

¿Cómo lo hacemos?

La situación ya está preparada: estáis tranquilos, hay tiempo de sobra, estáis en un lugar agradable… ¡pues manos a la obra! Aquí tenéis:

Algunos consejos
  • Explicar qué os parece mal, la conducta que no os gusta: “Cuando tú le dices a tu hermano que las drogas son buenas…”, y cómo os sentís (emociones): “Yo me siento preocupada…”
  • Decirle algo positivo de su comportamiento: “Me gusta mucho cuando ayudas a tu hermano…”, “Eres muy bueno con las matemáticas…”, etc.
  • Ponerse en lugar de vuestro hijo o hija (empatía) y decirlo: “Entiendo que te sientas así…”, “Yo, en tu lugar, a lo mejor pensaría así…”, etc.
  • Proponer ideas: “Nos gustaría que no le dijeras eso a tu hermano, mejor dile que nos pregunte a nosotros”, “¿Qué te parece si no hablas sobre drogas con tu hermano?”, etc.
  • Preguntar su opinión: “¿Qué podríamos hacer?”, “¿A ti qué te parece?”, etc.
  • Reforzar. ¿Os ha escuchado?, ¿ha intentado buscar una solución? Decidle que eso está muy bien: “Muchas gracias por escucharme”, “Has intentado encontrar una solución, te lo agradezco”, etc.
En el apartado Expresar refuerzo encontraréis más información sobre lo importante que es decirle a vuestro hijo o hija lo que hace bien.

Una técnica que os ayudará: Los mensajes "YO"

Vamos a describir una herramienta comunicativa muy útil para mejorar las relaciones en la familia y hablar sobre el consumo de drogas: se llama LOS MENSAJES “YO” (en contraposición a LOS MENSAJES “TÚ”). Es un tipo de comunicación que no ataca la autoestima, no juzga, no critica, no culpabiliza al hijo o a la hija.

Tiene una estructura básica que conste de Tres pasos:

. Describir el comportamiento que os molesta o del que queréis hablar. Sin evaluar nada, ni juzgar: se describe simplemente con claridad y la mayor objetividad posible lo que veis:

“Cuando yo miro el reloj y veo que ya es la hora de llegar a casa…”

. Expresar el sentimiento auténtico que os produce esa situación (desanimado, cansado, triste, apenado, etc.) “

…(yo) me siento nerviosa y preocupada

. Decir las consecuencias de la situación, el efecto del comportamiento. Especificar las consecuencias que tiene la situación (me voy distanciando de ti, se me pone cara de mal humor, no tengo ganas de hablar, etc.) “

…y eso provoca que (yo) desconfíe de ti”

Los mensajes “yo” son un tipo de mensajes se expresan las emociones auténticas, verdaderas. Hablar de las emociones e forma honesta con los hijos e hijas hace que los adolescentes tengan modelos de comunicación diferentes, más enriquecedores, muy positivos para su vida futura de adultos.

Cuidado con algunos detalles

Mirad algunos detalles a tener en cuenta:

RECORDAD: Las críticas a vuestro hijo o hija se pueden hacer de forma constructiva. Así será más fácil conseguir decirle lo que no os gusta sin que se sienta mal. Lo primero es que vosotros, papás y mamás, veáis las críticas como algo bueno, algo positivo, para mejorar vuestra vida familiar. Ya sabéis que es muy importante cuidar el lenguaje y tener en cuenta algunos detalles: el lugar, la situación, estar tranquilos, etc.

Mi hijo (o mi hija) dice...

  • Fundación CNSE
  • Ministerio
  • Proyecto hombre

INDICE

REDES SOCIALES

  • facebook
  • twitter

CONTACTO

C/Islas Aleutianas, nº 28. 28035 Madrid.
Teléfono: 91 376 85 60, Fax: 91 376 85 64,