Manos para leer y signar < LEER EN COMPAÑÍA: Cómo leer con un niño Sordo

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  • Lo primero que debemos tener en cuenta cuando comenzamos a leer con un niño o niña Sordo es que estamos actualizando una costumbre inveterada por la que millones de personas han compartido y recreado sueños, recuerdos, fantasías y anhelos de la humanidad.
  • Cada vez que leemos un cuento instauramos un tiempo diferente, que rompe con nuestra cotidianidad. Por esto es importante que la persona que lea le asigne un tiempo especial a la lectura, en el que esté relajado y pueda lograr un ambiente cálido.
  • Es conveniente que esta pequeña ceremonia tenga cierta rutinas: un horario, algunas fórmulas, etc., y que se repita diariamente, aunque dure poco tiempo.
  • Al frecuentar los libros aprendemos muchas cosas que no están en los textos. Aprendemos, por ejemplo, a realizar predicciones, a relacionar experiencias propias con expresiones ajenas, a hacer conexiones entre diferentes textos.
  • Cuando el niño comprende que lo que signa se puede escribir en castellano (otra lengua) y viceversa, aprende un sentido de la permanencia que le es útil no sólo para aprender a leer.
  • Es conveniente que antes de comenzar la lectura del libro propiamente dicha se preste atención al título del cuento, asegurándose de que el niño lo haya entendido, mencionando el nombre el autor/a e ilustrador/a con dactilológico y/o signo, con el fin de iniciar y fomentar su apreciación literaria.
  • En este mismo sentido, preguntar al niño/a cuál cree que será el tema del cuento ayuda a captar el interés en la lectura. Al principio es común que los niños y niñas no respondan a esta pregunta como espera el adulto, ya que no solemos preguntarles su opinión sobre las cosas. Si esto sucede, trate de darle un ejemplo o diversas opciones, haga preguntas específicas que lo ayuden a organizar sus ideas. Si él no quiere exteriorizar su opiniones, ofrézcale un modelo, pero no lo fuerce; recuerde que éste es un proceso y toma tiempo. Por ningún motivo contradiga o deseche las predicciones que el niño ofrezca; si para usted no son claras las relaciones que el niño construye, pregúntele cómo llegó a ellas para tratar de entenderlas. Prueben diferentes maneras de comunicarse, como los dibujos, la ejemplificación, la actuación, el juego simbólico, etc.
  • Al terminar la lectura pueden retomar las predicciones iniciales del niño y discutir si tienen que ver o no con el mensaje del texto.
  • Es importante que el niño y el adulto manipulen con libertad el libro y aprendan a explorarlo. Por lo general a los niños les gusta mucho observar con detenimiento las imágenes. Familiarizarse con éstas le permite hacer predicciones sobre lo que dicen las palabras y constituye un territorio firme desde el cual se puede cimentar su aprendizaje lector.
  • Es importante respetar al niño durante la lectura. Deje que sea él quien elija y determine los tiempos y ritmos de la lectura.
  • Cuando lea con un niño o niña Sordo debe tener siempre presente que la visión es su principal canal de comunicación. Mantenga el contacto visual con él. Si el niño se distrae, busque atraer su atención mediante gestos o signos o toque su hombro. No lo toque en la cabeza y menos aún lo obligue a darse la vuelta. Recuerde que generalmente las personas Sordas tienen una visión periférica más amplia que los oyentes y no siempre tienen que hacer contacto visual para prestar atención a los signos. En el caso particular de una Sala es muy importante que el responsable se asegure de mantener contacto visual con todos los niños y niñas del grupo para garantizar la comunicación del mensaje. Esto no es tan sencillo en la práctica, pero es absolutamente necesario para que todos los niños se beneficien por igual de la lectura. En estos casos se recomienda utilizar algunas estrategias como encender y apagar la luz, golpear un par de veces el piso (si es de madera), pedir apoyo a algunos niños para que ellos llamen la atención de los demás, etc.
  • Señalar tanto la ilustración como las palabras del texto ayuda a afianzar el conocimiento.
  • La lectura nos permite conocer el mundo y a nosotros mismos de manera más profunda e intensa. Pero también el conocimiento que tengamos del mundo hace más rica nuestra lectura. Procure darle al niño más información de la que aparece en el texto.
  • Haga pausas para que el niño observe el texto, las ilustraciones y los signos durante el tiempo que requiera. No lo apresure.
  • Para que el niño no pierda ninguna información, ya que debe estar observando dos realidades: el libro y el signante, es muy importante que se utilice el procedimiento descrito por J. Kyle de alternancia de la mirada o también denominado atención dividida:
    1. Conseguir el contacto visual llamando la atención del niño o la niña. Cuando nos mire, señalar la palabra o imagen del libro, el niño entonces mira lo que le señalamos.
    2. Volver a captar su atención visual y signar o complementar lo que queremos explicarle.
    3. Mantener el contacto visual y después volver a señalar la palabra o imagen que estamos describiendo. Si el niño ha roto el contacto visual habrá que empezar otra vez por el primer punto.
  • Retome los comentarios que el niño haya hecho sobre las ilustraciones, y procure establecer conexiones con el texto, ejemplificando lo que se espera que eventualmente él haga por su cuenta.
  • Haga de la lectura una actividad estimulante e interesante para el niño. Reiteramos que es fundamental que el niño sienta libertad en la actividad de la lectura y que el adulto siga el ritmo y el interés del niño; que no fuerce la actividad para que el niño la disfrute y no sienta que es obligatoria.
  • Para involucrar al niño en el cuento y lograr una participación más activa, juegue con los signos, ubicándolas ya sea en el niño o en el cuento. Sea creativo. Por ejemplo, si se describe la vestimenta de algún personaje puede utilizar una prenda, un muñeco o un disfraz.
  • Igual que en las lenguas orales el tono, la intensidad y el timbre de la voz se modifican para caracterizar el personaje (voz chillona o grave, por ejemplo), en LSE se puede establecer todo tipo de variaciones y matices modificando la forma de hacer los signos (más grandes para un personaje extrovertido, más pequeños para uno tímido, otros de tipo visual, táctil, etc.)
  • Siempre hay que motivar al niño para que relacione sus propias experiencias (culturales, emocionales, cognitivas, etc.) con el libro, haciéndole preguntas, permitiendo pausas para que opine o dándole ejemplos cotidianos.
  • Use el libro como pre-texto. Juegue a dramatizarlo. Al dramatizar el cuento el niño se involucra de forma más efectiva con la narrativa, y puede relacionarlo más fácilmente con sus propias experiencias, lo cual favorece la comprensión de los nuevos conceptos con que se enfrenta.
  • Es importante que un mismo cuento se relate o relea varias veces.

TEXTO BASADO EN: Leyendo con niños Sordos: texto elaborado por enseñame, A.C. y el Taller de Animación a la Lectura del Fondo de Cultura Económica. México, D.F.: Artes Gráficas Panorama, 2000.

Proyecto de fomento de la lectura entre la Infancia Sorda para profesionales de la cultura y la educación.
Fundación CNSE. Ultima actualización 23 de diciembre de 2003