Ana Belén Domínguez, Profesora de la Facultad de Educación de la Universidad de Salamanca

Papel de la Lengua de Signos en el acceso al lenguaje escrito

El objetivo de estas páginas es plantear una reflexión sobre el papel que puede tener la Lengua de Signos en el acceso al lenguaje escrito por parte de los niños Sordos y el valor de esta lengua como herramienta de enseñanza.

Afortunadamente, en los últimos años se está produciendo un creciente interés hacia la Lengua de Signos por parte de muchos investigadores y profesionales que educan a alumnos Sordos, lo cual está permitiendo que se “resitúe” el papel de esta lengua en la educación de estos alumnos en un lugar muy distinto, y mucho más positivo, al que ha ocupado años atrás. De forma que estamos asistiendo a una progresiva y reciente incorporación de la Lengua de Signos en los procesos de enseñanza-aprendizaje de los alumnos Sordos (modelos de educación bilingüe).

Este hecho, aún minoritario, puede estar provocando que la situación en la que se encuentran los niños Sordos cuando inician el aprendizaje del lenguaje escrito sea distinta a la que, de forma general y salvo contadas excepciones, presentan los niños Sordos educados en modelos monolingües, respecto a una serie de variables que pueden facilitar el acceso a este aprendizaje y, en un futuro próximo, incrementar los niveles finales alcanzados en lectura y escritura. Entre estas variables podemos destacar las siguientes:

a) Competencia lingüística general
El empleo de la Lengua de Signos en los modelos educativos bilingües está permitiendo que los niños Sordos adquieren una competencia lingüística en Lengua de Signos sobre la que impulsar la enseñanza-aprendizaje del lenguaje escrito como segunda lengua. La competencia lingüística que estos niños tienen está ayudando a salvar algunos de los problemas con los, que, suelen encontrarse la mayoría de los alumnos Sordos: reducido vocabulario y dificultades en el dominio de la morfosintaxis. La Lengua de Signos provoca el desarrollo lingüístico en el plano lexical y proporciona un soporte semántico y conceptual que facilita la comprensión de los textos escritos.

b) Conocimientos generales sobre el mundo.
Además, y gracias a que pueden disponer desde edades tempranas de una lengua, las experiencias de interacción y comunicación de los niños Sordos serán más ricas y variadas, y tendrán un mejor acceso a la información y a los conocimientos, lo cual posibilita que posean un mayor conocimiento general del mundo cuando inician el aprendizaje del lenguaje escrito.

La comprensión de un texto surge de la interacción que se produce entre el lector y los conocimientos que posee, por lo que resulta necesario activar o construir conocimientos previos antes y durante la lectura. Los niños Sordos que dominan la Lengua de Signos tienen mayor facilidad para acceder a los conocimientos que poseen o, en su ausencia, la Lengua de Signos resulta una herramienta imprescindible para aportarles la información que necesiten para enfrentarse al nuevo texto.


c) Experiencias previas con lo escrito y motivación hacia el lenguaje escrito.
Finalmente, cuando en el ambiente familiar y escolar se emplea la Lengua de Signos se observa que los niños llegan a la escuela con mayor experiencia con lo escrito. La Lengua de Signos parece que facilita las experiencias previas con libros, historias, cuentos, etc., obtenidas principalmente a partir de las interacciones que se producen entre el niño Sordo y los adultos (padres y educadores). El niño podrá, a través de esta lengua, disponer de cantidad y variedad de estas experiencias, poseerá un conocimiento de las diversas clases de textos, podrá empezar a descubrir la potencialidad del lenguaje y su poder para crear mundos posibles o imaginarios; de tal manera, que, sin saber leer, conocerá la funcionalidad del lenguaje escrito. Por lo tanto, la Lengua de Signos puede ser muy útil en las actividades de motivación y aprendizaje significativo de la lectura.

Por lo tanto y como conclusión, el papel de la Lengua de Signos en el aprendizaje del lenguaje escrito puede:

  • Permitir que los niños Sordos tengan una competencia lingüística sobre la que impulsar el aprendizaje del lenguaje escrito.
  • Proporcionar conocimientos generales sobre el mundo.
  • Facilitar las experiencias previas con lo escrito y crear motivación hacia el lenguaje escrito.
  • Comprender y valorar las funciones del lenguaje escrito desde la Educación Infantil.
  • Desarrollar estrategias de comprensión lectora.
Proyecto de fomento de la lectura entre la Infancia Sorda para profesionales de la cultura y la educación.
Fundación CNSE. Ultima actualización 23 de diciembre de 2003