Mª Luz Esteban, Experta en la Comunidad Sorda y en Lengua de Signos Española.

Dicen que leer no es una cuestión de gusto o afición, sino una necesidad verdadera. Miguel de Cervantes llamaba a esto caer en la cuenta de que tenemos una vida. Tras la lectura de cualquier libro nos hemos instruido, pensamos y sentimos de distinta o más profunda manera.

Dicen que leer un libro es volver a nacer. Una lectura disfrutada con riqueza y plenitud, es la conquista más plena que puede hacer cualquier persona en su vida. La lectura debe causarnos placer. Un placer que venga de lo más hondo del alma y que ha de quedarse allí, intacto y disponible.

Si cualquier persona puede caer en la cuenta de que hay libros ¿por qué no las personas Sordas? Si el Plan de Fomento de la Lectura del Ministerio de Educación, Cultura y Deporte (MECD) supone consolidar este hábito en el ámbito educativo y cultural, las personas Sordas nos sumamos a este Plan. La importancia de la lectura en el desarrollo cultural de las personas Sordas será efectiva siempre y cuando partimos de sus necesidades reales y, sobre todo, su forma de acceso al mundo eminentemente visual.

 

¿Cuántas personas Sordas se quedan satisfechas tras la lectura de un libro? Las cifras no mienten y el libro no es un tema de conversación habitual entre las personas Sordas. Si la lectura debe causarnos placer y así apropiarnos de un mundo y de una visión que entran a formar parte de nuestra vida, el entorno que rodea a la persona Sorda debe proporcionarle todo un mundo repleto de significados con sentido desde que empieza a descubrir y sentir y, de este modo, pueda crecer leyendo, aprendiendo y avanzando hacia cotas más altas que toda persona pueda alcanzar e incluso tener estudios universitarios y poder participar socialmente en igualdad de condiciones que el resto.

Leer te da más… es el lema del MECD y las personas Sordas podrán viajar por el mundo de los libros cuando la escuela y la familia favorezcan la adquisición temprana de la lectura y la escritura y las administraciones educativas promuevan las medidas necesarias para que se desarrollen actividades que estimulen el interés y el hábito de la lectura a través de la Lengua de Signos Española en el marco de una educación bilingüe-bicultural. De esta forma, las personas Sordas podrán disfrutar, sentir, vivir… leyendo cualquier libro.