Pilar Rodríguez
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profesora de niños y niñas Sordos en el Colegio Hispanoamericano de la Palabra en Madrid.

Leer y escribir o, lo que es lo mismo el lenguaje escrito, es una herramienta indispensable, para que en la sociedad actual cualquier persona pueda desenvolverse autónomamente.

En el caso de las Personas Sordas es, además, en muchas ocasiones, el único modo de acceder a toda la comunicación oral que a diario rodea nuestra vida cotidiana y que, nos informa, nos avisa, nos conecta, nos entretiene. Es decir, el lenguaje escrito les permite superar muchas barreras de comunicación y por lo tanto facilita su integración social.

Pero el enorme interés de esta herramienta cultural no estriba sólo en lo necesario que resulta para el desarrollo personal y social de las Personas Sordas, sino lo importante que es conseguir un buen aprendizaje y competencia lectora desde las primeras edades.

Leer es, en palabras de Isabel Solé, un proceso de interacción entre el lector y el texto, en el que el significado se construye a partir de los objetivos del que lee, de sus conocimientos y de las estrategias que pone en marcha en este proceso activo.

A los Sordos les resulta, además, más difícil acceder a ella, por ser ésta la versión escrita de una lengua que para ellos no es natural y cuyo aprendizaje entraña algunas dificultades. Por todo ello, cualquier actuación encaminada a enseñar o fomentar la lectura en niños o adultos sordos debe abordarse con un enfoque global donde no sólo se tenga en cuenta el conocimiento de las letras, sino por el contrario, se ponga el énfasis en que las letras forman palabras y estas frases que se unen con otras para formar ideas y que estas ideas deben encontrar un lugar en nuestras mentes para que así podamos, disfrutar, aprender, informarnos o comunicarnos a través del arte de leer y escribir. Pero además es necesario que acerquemos a los niños sordos la utilidad de este acto no sólo en la escuela, también en la casa, en la calle, en..., en forma de libro, o de periódico, o de tebeo, o de folleto, o... Y sobre todo, debemos acercárselo con un lenguaje cercano que les permita apreciar la verdadera belleza y utilidad de la lectura, y esto sólo es posible en el caso de estos niños a través de la Lengua de Signos, que se convierte en la mejor aliada del enseñante para hacer accesible algo que sin ella puede convertirse en una técnica mecánica sin sentido. Y eso no es leer.


Profesora con niños

Proyecto de fomento a la lectura en la Infancia Sorda para profesionales de la cultura y la educación.
Fundación CNSE. Ultima actualización 23 de noviembre de 2003