Usar mal los psicofármacos puede generar una adicción, por eso se les llama “drogas legales”. Si se tomas más pastillas al día de las indicadas, durante mucho tiempo o sin control del médico o médica el cuerpo se acostumbra a esta medicación y ya no hace efectos positivos, se le llama tolerancia.
Por ejemplo, si tomamos antidepresivos durante más de un año nuestro cuerpo se adapta a la medicación. Puede que vuelva la sensación de tristeza y por eso tomamos dos pastillas. Durante unas semanas nos volveremos a sentir mejor, pero después de un tiempo necesitaremos tomar tres. Al final nos seguimos encontrando deprimidas, y además frustradas porque no vemos solución del problema real y seguimos tomando cada vez más y más medicación.
Tomar psicofármacos durante demasiado tiempo puede provocar pérdida de memoria, falta de reflejos o caídas. Se eleva el nivel de nerviosismo, se pierde la paciencia y se discute con facilidad. Los ataques de ansiedad se repiten, y el estado de ánimo cambia rápidamente, de llorar a reír, sin motivo.
Es muy peligroso dejar de tomar la medicación de golpe, y sin control de un profesional médico: se pueden sufrir ataques de pánico o de miedo extremo, sensaciones extrañas como si estuviera fuera del cuerpo, sentirse observada o pensar que las personas están contra ti.
Tomar muchísimas pastillas de una vez puede producir el coma o la muerte: se llama intoxicación.
Especialmente peligroso es tomar psicofármacos con alcohol. Provoca un sopor muy intenso (bajón). Podrías quedarte dormida, vomitar y morir ahogada con tu vómito. Muchas personas que han mezclado psicofármacos y alcohol no recuerdan si ya han tomado la medicación y vuelven a tomarla, así una y otra vez. El alcohol aumenta el efecto de tranquilidad, puede que te encuentres excesivamente valiente además de irascible, y al final tengas alguna pelea.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado del riesgo de que los profesionales de la salud receten psicofármacos a demasiadas personas. Especialmente a mujeres que, realmente, no tiene una enfermedad de salud mental, pero que se sienten agobiadas por tener demasiado trabajo, muchas preocupaciones y problemas emocionales.
Tomar psicofármacos durante mucho tiempo puede tener peligros: adicción (dependencia), pérdida de memoria, falta de reflejos, sensaciones extrañas, nerviosismo, etc. Los psicofármacos tienen un efecto positivo cuando se usan para casos concretos y acompañados de terapia, pero si se toman durante mucho tiempo o se usan mal, puede ser peligroso.