Los problemas del sueño son muy frecuentes en la sociedad actual. No dormir bien y sentir cansancio afecta negativamente a nuestra salud. No funcionamos bien, estamos más irritables, más lentas, no nos concentramos, etc. Si la falta de sueño dura mucho tiempo es más fácil que surjan, o empeoren, los problemas de ansiedad, estrés o depresión.
El número de horas de sueño que necesita cada persona es diferente y cambia en cada etapa de la vida. La infancia necesita dormir muchas horas, las personas adultas aproximadamente entre 7-8 horas diarias y de mayores unas 6 horas es suficiente. También depende de nuestro ritmo de vida. Si se tienen muchas actividades necesitaremos dormir más.
Hay diferentes problemas relacionados con el sueño:
• Dificultad para dormirnos al empezar la noche.
• Despertarse muy pronto, sin haber dormido suficientes horas.
• Despertarse muchas veces a lo largo de la noche y dificultad para volver a dormirse.
• Despertarse y sentir que no hemos descansado.
Dos o tres horas antes de ir a dormir intenta estar tranquila: no realices actividades deportivas fuertes antes de dormir.
Antes de irte a dormir rodéate de relax: leer, recordar buenas experiencias, ver imágenes (fotos, cuadros) o películas que trasmitan calma y tranquilidad, etc.
Organiza una rutina para acostarte y despertarte todos los días a la misma hora: aunque por la noche te hayas despertado y estés más cansada, levántate a la misma hora. Así el ciclo del sueño se va regulando.
Si tienes problemas para dormir, no te eches la siesta: si has dormido mal es posible que durante el día te sientas cansada y quieras echarte una siesta. Pero no es bueno porque rompemos el ciclo del sueño.
Prepara una habitación confortable: un espacio sólo para dormir, que huela bien y esté ventilado, con un colchón y una almohada agradables. Intenta estar a oscuras, o con muy poca luz.
No fumes antes de dormir: el tabaco es un activador de las funciones pulmonares y perjudica para lograr una respiración adecuada para el sueño.
No comas demasiado antes de irte a dormir: la digestión perjudica al sueño.
Reduce el café, las bebidas de cola o energizantes, durante el día. Cinco horas antes de dormir no las tomes. También evita el alcohol y otras drogas estimulantes como la cocaína, anfetaminas, éxtasis, etc.
El cannabis NO ayuda a dormir: parece que tranquiliza, pero cuando finaliza su efecto nos despierta, porque el cerebro vuelve a conectarse. La mayoría de personas que fuman cannabis se despiertan varias veces por la noche y tiene problemas de sueño. Además es una droga ilegal.
Revisa la medicación que tomas y pregunta en la farmacia o el centro de salud si son negativas para dormir. Algunas pastillas para adelgazar nos hacen ir a orinar muchas veces y pueden despertarnos por la noche.
Cuidado con los psicofármacos que ayudan a dormir. Si abusas de los psicofármacos pueden hacer el efecto rebote, cada vez duermes peor y la medicación no vale.