El materialEste material se ha elaborado desde la Fundación CNSE para la Supresión de las Barreras de Comunicación, gracias a la financiación de Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas de la Secretaría de Estado de Servicios Sociales e Igualdad, y al asesoramiento de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción FAD.
Los principales destinatarios de este material son los adolescentes sordos a partir de 12 años de edad, aunque es totalmente válido para cualquier tipo de a lumnado ya que es accesible de lengua de signos española y texto. El material toma como punto de partida la campaña de sensibilización sobre el consumo de alcohol elaborada en el año 2017 www.fundacioncnse.org/drogas
Consiste en una serie de actividades que parten de esa campaña de sensibilización, fomentando la reflexión sobre el consumo de alcohol y la importancia de la toma de decisiones responsable. Estas actividades de reflexión constituyen también el enlace hacia algunos contenidos sobre el consumo de alcohol, que se acompañan también de otras actividades en las que afianzar estos nuevos aprendizajes. Para finalizar,se proponenotras actividades para despertar en los adolescentes sordos una actitud crítica y proactiva en su ocio.
Actividades descargables e imprimibles para poner en práctica en el aula. Tienen un formato a modo de dinámicas de grupo en las que la interacción entre los participantes es muy importante. Para su realización es necesario ver antes el vídeo antes, recurso que está disponible en esta misma página web.
En esta sección de actividades los adolescentes sordos podrán acceder a algunos contenidos relacionados con el consumo de alcohol, dirigidos a informar sobre los efectos de este consumo, las falsas creencias alrededor de él, etc. Después de haber visto estos contenidos (de forma individual o en grupo) se proponen unas actividades para que interioricen lo aprendido. Seguro que al hacerlas les aparecen algunas dudas, aprovecha para aclarárselas o para comentarlas en el grupo.
El formato de este tipo de actividades es similar a las del primer apartado:dinámicas de grupo. Se pretende que el adolecente sea consciente de laoferta de actividades de ocio y tiempo libre que tiene a su disposición, como alternativa al consumo de alcohol; que reflexione sobre lo que puede hacer; y lo más importante, lo que quiere hacer ante esa situación, motivando así hacia la acción y la actitud proactiva.
El educador o educadora ha de adoptar una actitud ‘positiva’, escuchando lo que digan los alumnos y alumnas, y ser constructivo ante lo que manifiesten.
Reforzar la participación de todos, valorar positivamente las aportaciones, etc.
Huir de actitudes paternalistas y fomentar la toma de decisiones del adolescente, como responsable último de su comportamiento.
Como en cualquier otra actividad, asegurarse de que las ayudas técnicas (prótesis auditivas, sistemas de FM, etc.) estén en correcto funcionamiento, de que los participantes estén colocados en círculo para que puedan verse, etc.Si en las sesiones va a estar presente un intérprete de lengua de signos, preparar con este profesional el vocabulario y los contenidos que se van a trabajar para que su labor se realice en las óptimas condiciones.
Potenciar la discusión y el debate en un ambiente de seguridad, confianza y respeto.
Es posible que en la charla o en el debate que se establezca entre el grupo aparezcan conceptos erróneos (sobre el consumo de alcohol, los efectos, etc.) Si son errores importantes hay que aclararlos.
Aunque cada grupo y cada profesional tiene sus propias pautas y reglas de comportamiento en el aula, hay algunas normas básicas que es necesario respetar para poner en práctica las actividades de reflexión y de debate en común: